Puertos de Marabio Monumento Natural

Naturaleza
DESCRIPCIÓN:  
Este Monumento Natural constituye una extensa pradería de montaña  situada entre los concejos de Teverga y de Yernes y Tameza. Aparece delimitado al Norte por el Pico Caldoveiro, al este por la Sierra de Peña Padiella, al sur por la divisoria de aguas del río Valdesantibáñez y al oeste por la Sierra de la Granda. La razón de su inclusión en la red de espacios naturales protegidos es  la existencia de un complejo kárstico de gran entidad que confiere nal área un gran interés hidrogeológico. El relieve es el característico de un paisaje kárstico. La estructura geológica que pliega las rocas en esta zona ha dado lugar  a un espesor importante de rocas calcáreas de edad carbonífera. Sobre este sustrato tienen lugar una serie de procesos físico-químicos que provocan la disolución por el agua de lluvia de parte del roquedo calizo. De este modo se desarrollan formas de modelado (lapiaces, dolinas, uvalas...) que en su conjunto se conocen como formas kársticas. El sistema de Marabio se caracteriza por una serie de dolinas y valles ciegos de corto recorrido que drenan las aguas de escorrentía  hacia sumideros conectados con las oquedades desarrolladas en profundidad. Es el caso de pequeños regueros como el de Veiga Prao, Veiga Murias y Las Llongas que conducen las aguas hacia el área receptora de Piedrallonga. En esta zona existen multitud de cavidades subterráneas, en muchas ocasiones conectadas entre ellas,  que llegan a formar complejos entramados kársticos: el de Veigalonga (presenta una red interior de más de 5000 m. ); el Sumidoiro del Fondadal  (150 m. de profundidad); la Cueva de Vistulaz (3000 m. de desarrollo con estalactitas generadas por la precipitación del carbonato disuelto previamente) y el Pozo del Agua, por el que se precipita en cascada un pequeño arroyo. En otras ocasiones se producen acumulaciones de agua en superficie  que dan lugar a lagunas como la de la Barrera, la de Veiga Castro, la de Foslayegua o la de la Tambaisna. Algunas veces, rellenando las fracturas de las rocas calizas aparecen filones de fluorita, que se aprovecharon en algún tiempo,  como muestran algunas de las calicatas de las explotaciones. El proceso de disolución del carbonato deja como residuo insoluble un conjunto de arcillas que generan suelo de gran  fertilidad  química y, así, la mayor parte del área de los puertos aparece ocupada por pastizales sometidos a un intenso aprovechamiento por parte del ganado. Debido a la progresiva reducción de hace unos años de la cabaña ganadera hace posible el incremento de la  superficie de matorrales, generalmente brezales y tojales,  que constituyen el primer paso en  la evolución hacia etapas forestales. En las zonas en las que el suelo es menos fértil, debido a causas naturales o a procesos erosivos favorecidos por los incendios, aparece cubiertos de genista (escobas, retamas, argomas...) Diseminadas por el pastizal aparecen  pequeñas, pero numerosas matas de acebos, espinos, endrinos (prunos) que fueron conservadas por los ganaderos por su interés como lugar de refugio de los animales frente a la lluvia o el calor. Mientras que, cercanos a las cabañas,  es frecuente la existencia de fresnos, de los que se aprovecha su madera para diversos áperos de labranza y el follaje para la alimentación del ganado cuando escasea el pasto. Por el Puerto de Marabio cruzaba un antiguo camino real, utilizado como ruta en las peregrinaciones jacobeas, el “camín francés”, que enlazaba con el Camín Real de La Mesa, hacía la provincia de León.